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Vamos a encontrar patrones TRALARÁ

Estaba yo oyendo tranquilamente este podcast de Andres Kloster donde entrevista a Natzir Turrado y me ha parecido de recibo escribir sobre las caras de Bélmez y los tigres que no existen.

Sí, ya. Te folla la mente la relación que he hecho. Pero todo va a estar bien. Además, mejor son las relaciones raras que las correlaciones de mierda.

Y de eso vamos a hablar.

Breves recordatorios antes de empezar:

Primero: En este bloj bancamos fuerte al puto calvo libanés. Esto será importante en algún momento.

Segundo: Yo no soy SEO. Soy un mono con dos pistolas.

Tercero: Este artículo, como todos los demás, se escribe sobre la marcha y puede ser aún más inconexo que los anteriores porque tengo las ideas locas por la cabeza sin orden ni concierto a raíz del podcast.

SEO e inversión, unidos por la anticiencia

Aclarados esos puntos, decir que tanto en el SEO como en el mundo de la inversión se da una conjunción de creer que la correlación significa algo y de sesgo de confirmación que lleva a que en ambos casos se presente lo que es bullshit como si fuera ciencia. O sea, lo que Taleb llama cientificismo en contraposición a ciencia (ya os he dicho que el libanés iba a salir).

¿Y por qué lo digo? Pues mira este vídeo donde se explica cómo funciona el análisis técnico:

Así funciona el análisis técnico de verdad: A base de correlaciones de mierda, coincidencias puntuales y una buena dosis de sesgo de confirmación.

Tu cerebro funciona así: Encuentra una aparente relación que tiene sentido, monta una historia para explicar por qué esa relación tiene sentido (falacia narrativa, otra vez el puto calvo) y luego busca datos que confirmen la relación mientras desprecia lo que no encaja.

La ciencia funciona así: Encuentra una aparente relación, monta una prueba para demostrar que esa relación no existe, la pone en práctica, y se da cuenta de que no tienes ni puta idea de lo que estás hablando.

No me jodas. ¿Quién querría la segunda opción?

Ah, el cientificismo funciona exactamente igual que en el primer caso, pero añadiéndole palabras raras como líneas de soporte, resistencias, patrón hombro-cabeza-hombro (o como crawl budget, freshness, YMYL…) y datos en bruto que no valen pa na porque solo has buscado lo que confirma la paja mental que te has montado.

Y eso pasa en la inversión, pero pasa en el SEO. Pasa en cualquier lao donde nos encontremos aleatoriedad (o variables desconocidas, como en el caso del SEO).

No voy a repetir lo que dice el podcast sobre estudios hipersesgados, sesgos de confirmación, falacias de autoridad, y demás. Si os interesa os lo escucháis, que está muy bien.

Pero una vueltita extra desde una perspectiva talebiana sí quiero darle.

¿No se puede saber cómo funciona Google, entonces?

Lo de que en inversión y en SEO tiende a pasar lo mismo es cierto pero incompleto. Hay una diferencia fundamental: Los mercados son completamente random a corto plazo, porque la información que necesitaríamos para hacer pronósticos no se ha creado cuando nos ponemos a hacer esos pronósticos (imposibilidad del cálculo económico en el socialismo, Mises -meto esta cita random pero quizá no tenga nada que ver, vete tú a saber).

Luego hay otra movida: En los mercados opera un Caos de nivel 2. No solo no se pueden hacer pronósticos más allá de ciertas probabilidades difusas (Caos de nivel 1 -meteorología), sino que lo que estamos estudiando (personas) reaccionan a la información y la alteran (Caos de nivel 2 -economía).

Esto en el SEO no pasa. Google tiene unas reglas para posicionar y nos están veladas. Y pueden ser muy complejas y variar mucho, pero ni mucho menos se crean sobre la marcha según van operando los agentes que participan en el ecostistema de Google. Además, tu reacción no altera el algoritmo de Google.

Así que aunque hay mucho de ese cientificismo en ambos lados, hay una diferencia importante, y es que en uno de los casos no tenemos forma de saber los mecanismos que subyacen (porque no existen) y por tanto no podemos hacer pronósticos, y en el otro caso sí podemos.

Otra cosa es que sea complicado de cojones entender qué mecanismo es ese. Al fin y al cabo, si el algoritmo de Google fuese una mierda, Google sería una empresa de mierda. Y no es el caso.

Así que yo diría que la diferencia entre un buen SEO y un mal SEO es que uno se sobrepone a esos sesgos, experimenta y hace ciencia de verdad (aunque eso no le permita dar explicaciones tan concretas e hiladas -necesarias para dar cursos, por ejemplo) y el otro se monta una peli y la cuenta en su blog (en el mejor de los casos)

¿Y qué hacemos?

Si eres SEO, haz la cencia.

Si eres un mono con dos pistolas, como yo, haz uso de la convexidad. Por ejemplo, en el podcast hablaban de que desde el último update la gente ha empezado a decir que la página de About Us es un factor de posicionamiento y que decir eso es una tontería.

Yo estoy seguro al 99,99999% de que es una tontería. Pero no me jodas: Montar un About Us lleva 10 minutos y no hace daño. Cara (ese 99,99999% de probabilidad), pierdo 10 minutos y gano algo de credibilidad para el usuario que sea tan friki de consultar esas cosas. Cruz (el 0,00001% restante), tengo un punto extra de cara a Google.

Pues oye, haz la puta página.

Ahora, si el curso de SEO en el que estás basa el 80% de las enseñanzas en hipótesis sin comprobar y “me parece que”, pues igual la cosa ya no es tan convexa y estás perdiendo el tiempo.

Y hay un segundo punto a tener en cuenta si eres un mono con dos pistolas: Las heurísticas funcionan. Yo no tengo ni tiempo, ni ganas, ni conocimientos para hacer la cencia en el SEO. No voy a hacer experimentos. Así que nos tendremos que guiar por heurísticas simples.

Si llevas un año haciendo las mismas cosas con tus webs y tus webs tiran para arriba, pues sigue haciendo esas cosas aunque no sepas por qué están funcionando. Que sí, que estarás haciendo cuatro cosas que son innecesarias y que te faltará algo necesario por hacer. Pero te está funcionando.

Y ya sabes, la cosa no va de ganar las discusiones. Va de ganar.

Ve pivotando, toma un poco de aquí y de allá de los que tienen grandes proyectos posicionados (pueden estar soltando bullshit, pero de alguna forma u otra están acertando), haz experimentos a tu puto rollo, por los loles. Y si notas algo, pues repite. No estarás haciendo la cencia, pero te estarás moviendo por heurísticas simples, que siempre serán mejores que el bullshiteo propio del cientificismo.

Es lo que yo hago, vaya.

Y si encuentras un SEO centifico de esos tochos que hacen bien las cosas, pues me avisas. Yo qué sé.

Ah, y si estás en un curso de análisis técnico, abandónalo ya.

¿Y qué tiene esto que ver con los tigres que no existen y las caras de Bélmez?

Pues por algo he puesto el título que he puesto, alma de cántaro.

Nuestro cerebro está adaptado a vivir en la sabana. Somos monos que caminamos a dos pies y usamos palos. Para hacer la cencia hay que superar esos sesgos. Y en el SEO y en la inversión me da la impresión de que hay muy pocos que lo hagan.

Estamos hechos para detectar patrones aunque no haya nada. Por eso vemos caras en las humedades de las paredes y en el azulejo del cuarto de baño cuando estamos cagando y no tenemos el champú a mano.

Porque para el mono de la sabana es mejor ver el patrón de la cara de un tigre y que no esté, que no ver el patrón y que sí que esté.

 

PD: Ya sé que en la sabana no hay tigres.